Truquitos sexuales (Véngache con su véngache)

¿Alguno de ustedes sabe cuáles son los músculos del amor y la manera en que hay que ejercitarlos? ¿Cómo preparar un coctel afrodisíaco de jengibre? ¿La manera en que la mujer puede llevar las riendas durante el encuentro sexual? Seguro que hay numerosos pillines más que enterados sobre dichos temas, pero en el blog que tengo en el portal de internet de este diario (www.milenio.com) algunos me han preguntado sobre libros que hagan referencia a posturas, tips, técnicas, juguetes, etcétera, y en uno que adquirí hace poco podrán encontrar respuesta a las preguntas iniciales.

Se trata de 101 trucos sexuales (ya les había hablado de 101 fantasías y juegos sexuales, de la misma serie), el cual, como dice mi amigo Tonatiuh, tiene fotos como de libro de sexualidad de preparatoria —es decir, de parejitas encueraditas pero medio difuminadas—, pero puede resultar interesante para todos aquellos que no han tenido mayor referencia en cuanto a libros de este tipo.

Por lo pronto, para abrirles el apetito, les daré una probadita sobre los temas aquí mencionados. Por ejemplo, el llamado “músculo del amor” es ni más ni menos que el pubococcígeo, el cual está ubicado en la entrada de la vagina y es aquel que, por lo regular, se contrae cuando se intenta controlar la micción. Aquellas féminas capaces de dirigir su movimiento a placer podrán brindarle deliciosos momentos a su compañero, pues durante la penetración ellas podrán relajar los músculos y, ya con el pene en su interior, apretarlos con enjundia.

Lo que se logra con esto es una sensación de ventosa alrededor del pene, que se incrementará si la mujer intensifica los “apretujones de cariño” cuando él esté a punto de alcanzar el orgasmo e incluso unos instantes después de éste.

Para lograr la hazaña se deben realizar ejercicios en esa zona. Se apretarán durante tres segundos los músculos, como si se quisiera retener la orina. Después, se soltarán por otros tres segundos. Se deben volver a tensar, duplicando el tiempo hasta que se pueda controlar a placer (¡mmmmm!).

Dicen que las bebidas y alimentos llamados “afrodisíacos” realmente no lo son, sino que se trata de recetas que dan energía, pero ¿quién le dice que no a una dosis extra de vigor para aprovecharla a la hora del cuchi cuchi? En el caso del jengibre se afirma que puede ponerte bastante jariosillo, y si no, pues al menos será una bebida novedosa.

El trago se prepara con200 gramos de jengibre fresco, dos litros de agua, tres toronjas, tres limones y azúcar. El jengibre se ralla y se licua con el agua. Se cuela, se integra al jugo de los cítricos, se endulza y se sirve bien frío. Se puede beber en una copa muy cuquis o, de plano, sorberse lentamente del ombligo ajeno.

Luego de haberle entrado a esta bebida refrescante, es posible que las chicas se sientan un poco más ligeritas, desinhibidas, con ganas de enseñarle a su galán que también pueden mandar en la cama y no sólo a la hora de hacer el mandado.

El Kamasutra ofrece consejos para mujeres que quieren tomar las riendas del encuentro íntimo o que se han percatado de que su pareja está fatigada como para continuar llevando la batuta en plena faena erótica.

Entre las diversas posturas recomienda la básica, que se refiere a la mujer encima del hombre, pero ofrece diversas variantes: la fémina puede tener las piernas estiradas sobre las de él, abrirlas un poco más hasta que queden a los lados o colocarlas en medio de las de su chiquis triquis; tiene la opción de doblarlas y sentarse como si estuviera montando un caballo; puede doblarlas aún más de tal manera que quede acuclillada (en este caso, es posible que se mueva en círculos o de un lado a otro, pero también, si apoya sus manos en las de su amado, logrará meter y sacar el miembro masculino sin correr grandes riesgos). Para las que tienen espíritu de acróbata existe la mencionada en el libro de la sexualidad sagrada en donde ella gira en redondo, como una rueda, sobre el pene.

La ventaja en estos casos es que será la dama quien controle la velocidad, la profundidad de la penetración, la fricción, el movimiento. Si se cansa, se puede recostar sobre el hombro de su amado pero sin dejar de mover las caderas, para que ambos sigan gozando incluso en medio del merecido descanso.

Así las cosas, me despido, porque ya hasta se me antojó. Próximamente mencionaré otros trucos en el blog, así que no dejen de consultarlo. Les envío besos húmedos de fin de semana.

Si quieren saber mas hacerca de estos temas pueden visitar el blog de Veronica Maza Este tema fue sacado de su blog en el periodico milenio.com

 

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